La relavera es necesaria porque los relaves mal gestionados pueden contaminar ríos y suelos, generando graves impactos ambientales y sociales.
Actualmente, las autoridades ejercen control y aplican sanciones para evitar estos daños, por lo que contar con una relavera autorizada es indispensable para que la actividad minera pueda operar legalmente.
Además, la RCET cumple un papel clave al proteger los recursos hídricos, las comunidades cercanas y garantizar que la minería se desarrolle de manera responsable.